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viernes, 13 de mayo de 2016

De cara a la final de la Liga: Triunfar, caer, resurgir...

Manual de primeros auxilios: Lecciones del deporte aplicadas al trabajo


Texto: Manel Reyes. Socio Director MRC International Training

12 de Marzo de 2016, el F.C. Barcelona gana por 6-0 al Getafe, viene de arrebatar el récord de partidos invictos a su eterno rival, está haciendo un fútbol tan mágico como efectivo, aspira a volver a ganarlo todo y aventaja en 10 puntos al Atletico de Madrid y 12 al Real Madrid. Ambos entrenadores, Diego Pablo Simeone y Zinedine Zidane dan la liga prácticamente por sentenciada en favor del Barça a falta de 9 partidos.
17 de Abril de 2016, se encienden todas las alarmas. El Barça ha sido eliminado de Champions por el Atleti, y ha encajado un empate ante el Villarreal y tres derrotas consecutivas (Real Madrid, Real Sociedad y Valencia). El Atlético de Madrid está empatado a puntos y el Real Madrid a 1. No hay margen de error.
El fútbol, como tantos otros deportes, es un reflejo de una parte importante de la sociedad. Es muestra de actitudes individuales y grupales, es capaz de mostrar lo mejor, y lo peor, de las personas. Pero también es capaz de darnos muestras del funcionamiento de la psicología humana en su sentido más amplio, lo que permite aprovechar ese modelo para entender otros grupos.

“La gran paradoja del fútbol espectáculo del tercer milenio consiste en que simultáneamente es lo mismo y no tiene nada que ver con lo que, a finales del Siglo XIX, se definió como tal” (Miquel Torregrosa i Álvarez, extracto de Tesis Doctoral, Junio 2002)

¿Se puede morir de éxito? 
Radicalmente si. Incluso podríamos establecer una ley que dijese que cuanto más éxito tienes más probabilidades tienes de fracaso. 
Parece contradictorio afirmar algo así, cuando, a priori, eres más poderoso y por tanto sumas más recursos que tus rivales y te blindas mejor ante ellos. Pero lo narrado antes es un claro ejemplo de como la mente humana es capaz de entrar en un bucle derrotista, donde el cerebro nos boicotea haciéndonos cuestionar todas nuestras fortalezas  y magnificando nuestras debilidades. El Barça pasó de la noche a la mañana de hacer magia en el campo a jugar al fútbol de manera apática y previsible. En consecuencia, se volvió tremendamente vulnerable.

¿Cuanto más me lo creo, más débil soy? 
Es una lectura para la vida y para el trabajo. La seguridad en uno mismo va en detrimento de nuestro nivel de alerta a los pequeños detalles y son estos por donde se hacen las primeras grietas, que cuando son detectadas ya es, casi siempre, demasiado tarde porque el barco se está hundiendo.
Pero digo “casi siempre” porque, si hacemos una lectura en clave positiva del fracaso, se nos puede poner a favor. Se lo leí a alguien y me encantó (perdón por no citarlo, porque no lo recuerdo) “la gente buena nunca pierde. O gana, o aprende...” La vida es un juego de expectativas y percepciones. Y el fracaso es sólo un posible desenlace más de cada situación. Lo sentimos cuando la percepción queda por debajo de la expectativa. Así que no es nada más que estado mental, igual que el éxito. Otro final con probabilidad de ocurrir. Un regalo, si lo sabemos aprovechar.
Bendito fracaso. Porque nos lleva de nuevo a tocar de pies en el suelo cuando habíamos comenzado a levitar. Cuando nos creíamos más importantes de los demás y les mirábamos por encima del hombro, cuando lo íbamos a ganar todo, cuando no nos podía pasar nada malo.

¿Cuando más veces caigo más fuerte me hago? 
Sí, pero sólo si he sido capaz de analizar con calma lo que me llevó allí y he hecho una lectura en clave de aprendizaje. Pero también si soy capaz de enseñar mis heridas con orgullo.
“Si se me rompe una cerámica, y puedo recomponerla con un adhesivo, sólo la seguiré utilizando como pieza de decoración si puedo esconder la grieta hacia la pared, para que no se vea”. 
Me sorprendió leer que cuando los japoneses reparan objetos rotos, realzan la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño, y ha podido ser reparado, se vuelve más hermoso. El Kintsugui es el arte tradicional japonés de reparar cerámica dañada con un adhesivo fuerte y rociarlo luego con polvo de oro. El resultado es que, no sólo queda reparada, sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de ocultar los defectos, los acentúan y los celebran, ya que ahora se han convertido el las partes más fuertes y bellas de la pieza.
Las heridas afectivas, los atentados contra nuestra autoestima, las decepciones y los fracasos son prueba evidente de la imperfección y la fragilidad humana. Pero también son oportunidades para la resiliencia, que es la capacidad de los seres vivos de sobreponerse a periodos de dolor emocional y situaciones adversas.
Las personas resilientes tienen un alto grado de autoconciencia (conocen sus fortalezas y debilidades), confían en si mismas y en los demás, suelen ver el lado positivo de las cosas, viven intensamente el presente, son flexibles ante los cambios, suelen rodearse de personas optimistas y son creativas. Ven el fracaso como oportunidad, en lugar de como amenaza y pasan constantemente el “filtro del momento”. La vida no es buena, o mala. Son momentos, y como tales, poseen una fecha de caducidad.

Me apetece concluir que:
    1.    Cuanto más éxito alcanzo, más posibilidades tengo de fracasar
    2.    Cuanto más me creo lo bueno que soy, más vulnerable soy.
    3.    El fracaso sólo es un posible desenlace de toda situación.
    4.    Cuanto más veces resurjo de mis fracasos, más fuerte me hago.

El Barça resurgió, de su momento difícil, ganó 0-8 al Deportivo de la Coruña, 6-0 al Sporting de Gijón, 0-2 al Betis, 5-0 al Español y sólo pendiente de visitar al Granada en un partido en el que continua dependiendo de si mismo y donde está convencido de que no fallará. Así que pese a tener ya sólo a uno de sus perseguidores sometiéndole a una presión que no permite errores, ha sabido volver, aún más reforzado, a ser el gran equipo que es. Felicidades a los tres grandes equipos que han sido capaces de estar ahí hasta el último momento, incluida la Final de la Champions League. 

miércoles, 15 de abril de 2015

A tu imagen y semejanza

Artículo de la periodista Isabel García para la revista Emprendedores (abril de 2015) en el que ha colaborado Daniel Olivera, Socio Director de MRC.


¿Existe un perfil de comportamiento único en la figura del emprendedor? El tema central de este artículo analiza precisamente este aspecto: cómo los diferentes tipos de comportamientos y personalidades de los emprendedores influyen en la cultura de sus empresas. 


En el artículo se identifican hasta 11 tipologías distintas de líderes que condicionarán el carácter de sus compañías.Todas estas personalidades están acompañadas de un ejemplo real de empresarios archiconocidos.


Puedes encontrar este reportaje en nuestro nuevo canal de Issuu.


jueves, 5 de febrero de 2015

Comfort Zones

What precisely is a comfort zone? Is it “friend or foe?” Most of us would argue it could be either, depending on one’s viewpoint and how it is defined.

By Robert Karro (MRC, Spain) and Ann Hofmeyr (Change Partners, South Africa) 

Well then, let’s answer another question. Why do so many people get “Stuck in a rut”during life? Lee Johnson and Albert Koopman in “How to Escape Your Comfort Zones” define a comfort zone as “...a state of passive acceptance of external control”. This sounds rather harsh if one sees a comfort zone as something positive. These authors express the concept of the comfort zone as a conscious or unconscious resignation, accepting the status quo without any further questioning or belief that something new and better can evolve. Hence the feeling of comfort and this creates a wall of stagnation, which stops growth.

On the other hand, the comfort zone can be compared to the foundation of a new building. The foundation has to be well set and solid before the new structure can be erected over it.  The comfort zone can then be the foundation from which one successfully embarks on change. In this light it can be defined as an incubation zone for new learning and growth.

Growing up is a process which illustrates the comfort zone idea quite well.  Growing up entails testing and trying out new things or ideas. Nothing stops one until the objective is achieved. Does anyone remember the dream of riding a bike and even owning a bike, followed by motorbike and then a car? The thrill of expanding horizons and feeling the freedom of speed spiced with liberty! With each move in life from, say, riding the child’s bike to the adolescent’s motorbike and then driving the adult’s car is breaking out of a comfort zone into a new phase of life. Once acquired, the skill launches a person into a new dimension without losing the knowledge and habits of the earlier stages. While a young adult drives a car from the age of eighteen or nineteen he or she never forgets how to ride a bike or the first feeling of independence derived from it.

So a comfort zone can also be described as a flexible behavioural state in which one can expand and grow until the reason for expansion has been achieved. Whilst in this expansion mode, one’s mind, attitudes and competencies are likely to be more active and more finely tuned. One is in a state of alertness, preparing for the coming spurt of growth by going beyond the current limits, leaving one with an exciting sense of potential success.
Sounds great! So how do we nudge ourselves into doing it?

Let’s understand a little more the “Stuck in a rut” comfort zone. Here lethargy is really lethal. What else is found in this zone? How about different degrees of fear, satisfaction, ego, good and bad habits, knowledge, complacency, self-assuredness, laziness, personal comfort, a pinch of selfishness, lack of self-esteem, uncertainty, unconsciousness.

Many of these aspects hold one back from, as Nike says, “Just do(ing) it!” or as their competition Adidas coined “Impossible is nothing”! President Obama stirred a nation with his version of it: “Yes we can”!

So this type of comfort zone is where the magic definitely doesn’t happen. Most things inside the box are stable, well known, limiting and manageable. Or sometimes simply fear or lack of confidence may paralyze further action. Even an unconscious acceptance of the status quo can hold one back.

The magic happens on taking a step outside the comfort zone into a new area called the “Learning Zone”. This only takes place when one is aware that one has resignedly existed in a comfort zone, accepting the status quo and believing change is not worth the sacrifice. However, if one wants something different, action is required. Remaining in the comfort zone is not going to achieve that difference, therefore a new, first step (an action) has to be taken towards it. This idea is reminiscent of a little child taking his or her first steps. 

Parents would call the child as it stumbles towards them on its wobbly legs and then instead of rushing forward to catch the child, the parents would, with outstretched arms and words of encouragement, take a step backwards for the child to take one more step forward, just outside of their comfort zone. This is the learning process and the place in which the magic happens. Here one finds self-confidence, new opportunities, courage, growth, experiences and failures. That’s right. Fear of failure may provoke stagnation within a comfort zone. The fear of failure needs acknowledgment and in order to overcome it one takes action to get out of the box, accepting that failing a few times in the process is the toll to be paid before making the grade.

Winston Churchill defined a successful person with the following words; “A successful person is he who gets up once more after the last fall!” A comfort zone can prevent one from getting up at all; convincing oneself it’s ok not to get up. It holds one back from success.
And this is also life. One step at a time, enlarge the comfort zones, go into the learning zone and then practice, practice and practice until the new endeavour turns into a new habit. The major obstacle in recognising the comfort zone is the comfort derived from itself, the familiarity of it. However, once it is seen for what it is, its hold over us diminishes allowing movement into the learning zone and thence into the magic.

If we step out or stretch out too far and too quickly we don’t go into the learning zone but rather into the panic zone.  An example would be someone who is not used to speaking before audiences recognises the need to meet this challenge, but begins by making a speech in front of 500 people! Such a quantum leap would send many of us into a panic! If the first attempt ends in failure, it will only encourage falling back into comfort zone, and will only anchor the pledge with oneself that “I don’t have the ability to make the change”.

There comes a time when people have to finally go into the Learning Zone or even Panic Zone whether they like it or not. It may require a considerable period of resisting change before acknowledging what is happening but finally the pain of change becomes less than the pain of not changing. Suddenly not even fear or doubt will hold one back because there is the knowledge that the change will be worth it.

Options are always in the future, never in the past. There is no risk in the past. Those willing to prepare, relearn and reinvent themselves will take the risks of reaching into the future. Rewards are usually proportional to the risks and the preparation of the task on hand. The choice is always to take them or leave them. To escape one’s comfort zones requires courage and determination and making that active choice. Enjoy the journey, the ups and downs of successes and failures.

One last thought: for optimum results, review actions taken and change them if necessary. Awareness that a particular action may not have been the ideal move is the first step, followed by acknowledgment, without excuses, perhaps in the form of recognising that one’s assessment of the situation was not fully adequate. Only then can a new action or behaviour can be introduced. This is where the crux of the matter lies!

martes, 3 de febrero de 2015

Cuidado con los "vendemotos"

Artículo de la periodista Isabel García para la revista Emprendedores (febrero de 2015) en el que ha colaborado Manel Reyes (@manelreyes), Socio Director de MRC.

El tema central, "Cuidado con los vendemotos", habla de la figura del embaucador, muy presente en el ámbito empresarial y muy a prevenir en el caso de los emprendedores. El artículo da pistas sobre cómo detectarlos y qué hacer para que no afecten a nuestra labor empresarial.





viernes, 23 de enero de 2015

Frases que desmotivan

Artículo de la periodista Isabel García para la revista Emprendedores (enero de 2015) en el que ha colaborado Juan Luis Sayago (@juanluis_sayago), Socio Director de MRC.

El tema central, "Frases que desmotivan", analiza cómo se puede llegar a desmotivar a un colaborador o compañero de trabajo con algunas frases, por otro lado, muy habituales en las empresas y sobre todo cómo podemos mejorar la comunicación para conseguir justamente el efecto contrario. 






miércoles, 20 de abril de 2011

¿Estamos preparados para ser “sociales”?

El pasado 12 de abril, en IFEMA, Feria de Madrid, asistimos al seminario “Estrategias en Redes Sociales” impartido por Charlene Li, considerada una de las personas más influyentes de Silicon Valley (California, EEUU), junto con la participación de Bernardo Hernández, Director Mundial de Marketing de Productos de Google. Ambos, grandes referentes mundiales para todos aquellos a los que nos apasionan las nuevas tecnologías y en especial las Redes Sociales y su aplicabilidad a las estrategias comerciales de las empresas.

El mercado nos provee de numerosas herramientas que nos pueden ser de ayuda: Blogger, Twitter, Facebook, Linkedin, Youtube, Yammer, Chatter, Tuenti,… ¿pero por cuál decidirnos? ¿Cuál será la que mejor se adapte a nuestro negocio? ¿Son buenas solo para las multinacionales o también lo son para las pymes? ¿Cómo podemos medir el impacto que estas redes tienen en nuestras cuentas de resultados? ¿Cómo afrontar los comentarios y críticas que nuestros empleados y clientes nos vayan realizando?,... Desde luego las dudas que nos asaltan son numerosas.




Para dar solución a todas estas preguntas, en muchas empresas está surgiendo la figura del “Community Manager”, encargado de interactuar con clientes y empleados. ¿Pero es suficiente con saber de “comunicación 2.0” para desarrollar esta responsabilidad? ¿Dejarías la reputación de tu empresa en manos de cualquier persona? Es por esto que el Responsable de los Social Media en la empresa además de ser experto en comunicación también debería de ser alguien cercano a la Dirección, que conozca perfectamente la estrategia y la misión de la empresa y se encuentre comprometido con ellas.

A pesar de todas las dudas que se nos plantean, el fenómeno “Redes Sociales” es imparable (a modo de ejemplo, basta indicar que actualmente las personas nos comunicamos más por este canal que por el correo electrónico) y resulta vital para cualquier tipo de empresa “subirse al carro” y adaptarse al cambio, teniendo claro dos cosas:


  • Qué objetivo queremos conseguir cuando comenzamos a trabajar una estrategia de este tipo y,


  • Valorar si nuestra organización está o no preparada para asumir ciertos riesgos (y transformarlos en oportunidades).


¿Nos ponemos ya a diseñar nuestra estrategia?

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Imagináis de qué seríamos capaces si no sintiéramos miedo a fracasar?

Eduard Punset en su libro “El viaje a la felicidad”, el cual recomiendo, publica que a los homínidos, a diferencia del resto de animales, les basta con imaginar que lo van a pasar mal para pasarlo realmente así y como consecuencia desencadenar sobre sí mismos idénticos impactos a los provocados por una amenaza real (miedo, estrés, ansiedad,…).

Es decir, solo imaginar que algo malo nos puede ocurrir, hará que nuestro comportamiento, y como consecuencia nuestro organismo, se vea afectado. Y lo más importante de todo es que pudiera darse el caso de que este “hecho perturbador”, ¡no llegara nunca a suceder!

Este ejemplo me hace reflexionar acerca de lo fácil que resulta que nuestras visiones, nuestro modo de interpretar la realidad, nuestras creencias, interfieran, para bien o para mal, en nuestro comportamiento y en nuestra forma de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

¿Hasta dónde podríamos llegar en nuestro desarrollo personal y profesional si fuesemos conscientes de cómo nuestras "visiones" nos encaminan hacia el éxito o el fracaso, si tuviéramos más confianza en nosotros mismos y en nuestra capacidad para afrontar nuevos retos? Os dejo una escena preciosa de la película "En busca de la Felicidad" relacionada con mi reflexión. Espero que os guste.